Bogotá, D. C.

Bogotá, 30 de septiembre de 2026. Antonella Cárdenas, comunicadora social y trabajadora de la Alcaldía Local de Chapinero, habló sobre lo que representa para ella la llegada de la Línea 1 del Metro y lanzó una idea que va más allá de la movilidad: el verdadero reto será aprender a apropiarlo y cuidarlo.

Hay obras que se construyen con concreto, acero y maquinaria. Y hay otras que, mientras avanzan físicamente, empiezan a construirse también en la imaginación de quienes esperan verlas funcionando, ese parece ser el caso de la Línea 1 del Metro de Bogotá.

Para la comunicadora social y apoyo profesional de la Oficina de Mujer y Género de la Alcaldía Local de Chapinero, el Metro representa mucho más que una nueva alternativa para desplazarse por la ciudad: “no solamente va a movilizar a personas, sino con ellas va a movilizar sueños”, aseguró durante una conversación sobre lo que significa para ella ver avanzar el proyecto.

Pero para que esa transformación sea realmente de todos, también será necesario apropiarse del Metro, conocerlo, cuidarlo y aprender a vivirlo como parte de la ciudad. Ese es precisamente el propósito de BogotáModoMetro, la estrategia de cultura ciudadana del Metro de Bogotá, que busca promover el orgullo, el buen uso y el sentido de pertenencia por el Sistema.

Un Metro pensado para todas las personas

Cárdenas relaciona esa transformación con una palabra que considera fundamental: inclusión. 

“Cuando se piensa en el Metro se piensa en inclusión desde todas las esferas, desde todas las dimensiones”, explicó, destacando que el proyecto debe responder a diferentes necesidades y diversidades de quienes habitan la ciudad.

Para ella, uno de los mayores motivos de ilusión está precisamente en que las personas puedan acceder a un sistema de transporte masivo con más oportunidades y mejores condiciones para su vida cotidiana. Sin embargo, tener una infraestructura para todos también implica aprender a vivirla.

El orgullo no se queda en una foto

Aquí aparece otro de los puntos que plantea Cárdenas: sentir orgullo del Metro no debería quedarse solamente en decir que lo sentimos.

La verdadera prueba vendrá después, “empezar a apropiarnos de esa cultura Metro”, dice, implica conocer la información, aprender cómo funciona el sistema y, sobre todo, aprender a cuidarlo, en otras palabras: el orgullo también se demuestra con comportamientos.

Cuidar las instalaciones, conocer las normas, hacer un buen uso del sistema y entender que se trata de una infraestructura que pertenece a la ciudad hacen parte de esa apropiación.

¿Y quién tiene la responsabilidad?, la respuesta de Antonella es contundente: “toda la ciudadanía” y no solamente de quienes nacieron en Bogotá, también de quienes llegaron a la ciudad y de quienes la visitan. 

Porque si el Metro va a convertirse en una nueva forma de movilizar a Bogotá, también necesitará una nueva forma de relacionarnos con él y quizás por eso su reflexión termina donde debería comenzar la conversación ciudadana. El Metro no será verdaderamente nuestro solo porque podamos usarlo, será nuestro cuando aprendamos a apropiarlo, a cuidarlo y a vivirlo como propio.

Así, BogotáModoMetro también se construye desde la ciudadanía. En la manera de apropiarnos del Metro, cuidarlo y vivirlo como un proyecto de todos.
 

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