Bogotá, D. C.

Aquí sí pasa, Bogotá, mi Ciudad, mi Casa. Hay calles que hacen parte de la memoria cotidiana de una ciudad. La Calle Primera, entre las carreras 27 y 24, es una de ellas. Durante años ha sido un corredor reconocido por su tradición comercial, especialmente alrededor del sector autopartista, donde comerciantes, trabajadores y visitantes han construido historias que hoy siguen vivas.

Ahora, este lugar comienza a prepararse para una nueva etapa con las futuras obras de urbanismo y espacio público de la Línea 1 del Metro de Bogotá, una intervención que permitirá seguir avanzando en la construcción del proyecto de infraestructura más importante que vive la ciudad.

Las obras llegarán de manera progresiva y se desarrollarán por etapas, con el propósito de acompañar la transformación del corredor mientras se mantiene la información permanente con la comunidad sobre cada uno de los cambios que se implementarán.

Durante este proceso, el sector comercial continuará prestando atención al público. Los establecimientos que durante años han hecho parte de esta zona seguirán abiertos, manteniendo viva una tradición que ha caracterizado a este punto de Bogotá.

Por eso, el trabajo con la comunidad continuará siendo fundamental para informar oportunamente cada avance y acompañar a comerciantes, residentes y visitantes en esta nueva etapa del proyecto.

La Línea 1 del Metro de Bogotá también incorpora intervenciones que buscan mejorar el entorno urbano. En este tramo de la Calle Primera se adelantarán obras relacionadas con espacio público, andenes, redes y otros elementos que hacen parte de la transformación integral del corredor.

Estas intervenciones permitirán acercar cada vez más a Bogotá al sueño del Metro que durante décadas esperó la ciudad y que hoy avanza para convertirse en una realidad. En las próximas semanas, la comunidad conocerá de manera oportuna la información correspondiente a las actividades que se desarrollarán en este sector, incluyendo las medidas de manejo de tránsito y los acompañamientos previstos durante la ejecución de las obras.

Porque construir el Metro también significa construir ciudad, fortalecer el espacio público y acompañar a quienes hacen parte del territorio todos los días.