Bogotá, D. C. Julio 24, 2026 Image Image Image En Bogotá, mi Ciudad, mi Casa, el cuidado de las aves es una prioridad. Entre vigas, grúas y concreto, un equipo de biólogos trabaja a diario para que aves, mamíferos y hasta reptiles no terminen atrapados en la obra de infraestructura más grande de la ciudad. Paul Peña, biólogo con cinco años en el proyecto, nos explicó cómo funciona ese trabajo puertas adentro.El viaducto de la Línea 1 del Metro de Bogotá atraviesa localidades densamente pobladas, pero también corredores verdes, humedales cercanos y zonas donde durante años ha convivido una fauna urbana silenciosa: torcazas, comadrejas, búhos y hasta aves que migran desde Canadá. La pregunta que más nos generó curiosidad al hablar con Paul Peña fue precisamente esa: ¿cómo se logra que estos animales no entren a una zona de obra activa, con maquinaria pesada, ruido constante y riesgos por todos lados?Según cuenta Peña, la respuesta no está solo en lo que se hace hoy en el viaducto, sino en un trabajo que arrancó desde antes de que comenzara la construcción. En la etapa preconstructiva se hizo una caracterización completa de la fauna presente en toda el área de influencia del proyecto: qué especies había, en qué cantidad y en qué zonas. Ese inventario inicial es la base de todo lo que viene después, porque a partir de él se diseñó una estrategia distinta para cada grupo de animales (aves, mamíferos, anfibios y reptiles) en lugar de una solución genérica para todos.Ahuyentar sin lastimar: la primera línea de defensaLa herramienta principal para mantener a la fauna alejada del viaducto es el ahuyentamiento, que combina dos tipos de estímulos:Estímulos activos: recorridos permanentes por los frentes de obra en los que el propio equipo genera ruido y movimiento en las zonas críticas, justo antes de que empiece la actividad constructiva del día.Estímulos pasivos: dispositivos que trabajan de forma constante sin necesidad de una persona presente. Entre ellos hay globos con forma de ojos de ave (efectivos contra azulejos, ciriris y copetones) y siluetas de aves rapaces como halcones, búhos y águilas, que también funcionan con especies migratorias que pasan por la ciudad en ciertas épocas del año.A esto se suma un recurso menos evidente: emisores de sonido de baja frecuencia, casi imperceptibles para el oído humano, pero suficientemente molestos para los animales como para que prefieran mantenerse lejos de las zonas de riesgo.Peña explica que ningún método funciona igual para todas las especies: los estímulos auditivos dan mejor resultado con mamíferos, como comadrejas y curíes, mientras que los visuales son más efectivos con aves como azulejos, canarios y mirlas. Por eso el equipo decide qué técnica usar dependiendo de qué animal predomina en cada tramo del viaducto.Vigilar todos los días para que el plan siga funcionando.El ahuyentamiento no funciona solo: viene acompañado de monitoreo permanente. A diario, el equipo recorre los distintos frentes de obra registrando qué especies aparecen y en qué cantidad. Esta información no solo sirve para saber si el plan está dando resultado, sino que permite ajustar las técnicas de ahuyentamiento en tiempo real si una especie empieza a comportarse de forma distinta o si aparece en una zona nueva.Gracias a este seguimiento, el equipo ha podido comprobar que, aunque ha habido movimientos puntuales de algunas comunidades de aves (ciriris, toches, copetones, mirlas) durante distintas etapas de la obra, la composición general de la fauna se ha mantenido dentro de rangos normales. Incluso las torcazas, la especie más abundante y una de las más afectadas al inicio por las actividades, se han adaptado y siguen anidando en el sector.Cuando la prevención no alcanza: nidos y rescatesA pesar de todas las medidas de ahuyentamiento, es inevitable que algunos animales terminen en zonas de riesgo, sobre todo cuando se trata de nidos. Si el equipo encuentra un nido activo —con huevos o polluelos—, la zona se señaliza y se aísla de inmediato, y la obra se suspende ahí hasta que los pichones completen su ciclo biológico y puedan volar. Solo entonces se retira la estructura. Si el nido está abandonado, se baja de inmediato para evitar que otra ave lo reutilice y frene el avance de la construcción.Cuando aparece un animal vulnerable dentro del área directa del proyecto, por ejemplo, estresado o con movilidad limitada, se activa el protocolo de rescate: captura con jamas, guantes o mallas, hidratación si es necesario, y entrega antes de las 4 de la tarde del mismo día a la Secretaría Distrital de Ambiente o a URRAS, el centro de rehabilitación de fauna de la Universidad Nacional, si el animal necesita atención veterinaria.Todo esto solo funciona si los propios trabajadores de la obra saben qué hacer cuando ven un animal: por eso reciben capacitaciones constantes para reportar cualquier hallazgo de inmediato al área de SST o Ambiental de su frente de obra, quienes a su vez llaman al biólogo encargado.Un compromiso que se nota en la Línea 1 del Metro de BogotáPeña es enfático en un punto: nada de esto sería posible sin una decisión institucional clara. “La cultura ambiental en los proyectos de infraestructura suele ser pobre, porque el enfoque es netamente constructivo y económico”, explica, pero aclara que ese no es el caso de la Línea 1 del Metro de Bogotá. El proyecto destina un rubro importante y un equipo permanente de profesionales al manejo de fauna y flora silvestre, algo que, según reconoce el propio biólogo, no es lo habitual en obras urbanas del país.Así, entre globos con ojos de ave, sonidos que solo los animales perciben y biólogos recorriendo la obra todos los días, la Línea 1 del Metro de Bogotá construye no solo un viaducto, sino una forma distinta de convivir con la fauna que también le pertenece a la ciudad. Tags Ambiental Línea 1 Noticias Relacionadas La sorpresiva visita de un búho sabanero y su cría fue avistada en las obras de la Primera Línea del Metro de Bogotá Marzo 7, 2024 Ambiental Historias Línea 1 ¿Sabes qué son los monitoreos de la calidad del aire de la Primera Línea del Metro de Bogotá? Marzo 22, 2024 Ambiental Línea 1 La Primera Línea del Metro de Bogotá (PLMB) está comprometida con el Plan de Manejo de Fauna en todos sus frentes de obra Abril 18, 2024 Ambiental Concesionario Historias Línea 1 ¿Qué pasa con los nidos de aves que se encuentran en las obras de la Primera Línea del Metro de Bogotá? Abril 29, 2024 Ambiental Concesionario Historias Línea 1 Cargar más Volver a Sala de Prensa Volver a inicio